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  Las nutricionistas guatemaltecas MARIA RENEE MOLINA, KATIA LUNA y KAREN SCHLOSSER, durante un entrenamiento en el Kendall Regional Medical Center.

Nutricionistas latinoamericanas se entrenan en Miami

Por Alfredo Arango
Redactor médico


Estudiar los desafíos que se presentan en la nutrición del paciente y la manera en que se resuelven en los Estados Unidos son los objetivos principales de un nuevo programa de entrenamiento de nutricionistas clínicos latinoamericanos. Este programa, creado por Hospital Corporation of America (HCA), la más grande corporación de hospitales del mundo, tiene lugar en varios de los hospitales de esta corporación en Miami. Médicos de diferentes países llegan a menudo a estos hospitales para rotaciones, y ahora el primer grupo de dietistas pasantes ha venido de Guatemala.

“Acabamos de terminar la carrera de nutrición clínica en la Escuela de Nutrición de la Universidad Francisco Marroquín. Durante el pasado año y medio hemos estado rotando en diferentes hospitales de Guatemala, tanto públicos como del Seguro Social; y ahora tenemos la oportunidad de venir a Miami a rotar en los distintos hospitales de HCA”, dijo la nutricionista Katia Luna.

Su colega Karen Schlosser expresó que las observaciones realizadas en los hospitales Aventura, Cedars y Kendall Regional les han ofrecido nuevos conocimientos que esperan poder aplicar al regresar a su país. “Esta experiencia me sirve como algo adicional a mis conocimientos previos. Un ejemplo es la gran cantidad de recursos que tienen aquí”, dijo la profesional.

La también nutricionista María Renee Molina explicó que algunos de esos recursos se relacionan con la gran variedad de ‘fórmulas enterales’ específicas para ciertas enfermedades. Estas fórmulas consisten en alimentos completos diseñados según la necesidad de cada paciente. “En Guatemala no tenemos tanta variedad”, expresó.

En cuanto a la utilidad del conocimiento aplicado en un ambiente donde probablemente no hay el presupuesto suficiente para adquirir los recursos disponibles en los Estados Unidos, las nutricionistas explicaron que conocerlos bien es el primer paso para poder utilizarlos en su país más adelante.

“Podemos analizar la composición de todos estos productos, determinar por ejemplo si son más altos en proteína o en carbohidratos; y ver cómo se pueden formular en Guatemala de otra manera, quizás modificando fórmulas ya existentes. Es importante conocer todos los productos disponibles en el mercado”, enfatizó Luna.

   La dietista VANESA MARTINEZ con las nutricionistas MOLINA, SCHLOSSER y LUNA.

Vanesa Martínez, dietista jefe del Hospital Kendall Regional, agregó que las pasantes también trajeron conocimientos que resultan de interés y utilidad en los Estados Unidos, particularmente en el manejo nutricional pediátrico. “Es un aprendizaje en ambos sentidos”.

De particular interés para las nutricionistas latinoamericanas ha resultado la utilización de computadoras para el mantenimiento de los planes nutricionales de los pacientes hospitalizados; así como el manejo del problema de la obesidad, tan común en los Estados Unidos.

“Aquí hay más clínicas y programas contra la obesidad. Es interesante ver toda la metodología que están utilizando para tratar de corregir un problema ya existente. Esto es importante para nosotras, porque en Guatemala también estamos comenzando a ver bastantes casos de obesidad. Ya el problema no es sólo de desnutrición, sino también de malnutrición y obesidad especialmente en la capital”, aseguraron las nutricionistas.

Las nutricionistas pusieron de presente que en Ciudad de Guatemala hay sectores de población que siguen las tendencias alimenticias de los Estados Unidos y las dietas de moda; y que en general pueden presentar las mismas características de los pacientes en países desarrollados.

El director de Servicios Internacionales del hospital Kendall Regional, Dr. Manuel Mantecón, responsable de este programa, dijo que las observaciones también tienen el valor de mostrarle a los nutricionistas latinoamericanos los altos niveles de control de calidad y las estrictas regulaciones que hay en los Estados Unidos, por medio de lo cual se garantiza que la nutrición de los pacientes sea óptima.

El Dr. Mantecón agregó que al final de la rotación, las participantes reciben un certificado que indica el número de horas de observación y los hospitales de los Estados Unidos en las cuales las realizaron.

“Esta ha sido una experiencia muy bonita, hemos aprendido mucho y nos vamos muy agradecidas con el Dr. Mantecón, quien ha hecho esto posible y nos ha tratado muy bien”, expresaron las nutricionistas.